lunes, 1 de diciembre de 2014

Cien años de soledad: Reseña.



Escrita por Gabriel García Márquez y publicada en 1967: Cien años de soledad es la novela que dio a conocer mundialmente al autor colombiano, premio Nobel de literatura en 1982.

Esta obra, tan mágica como realista, destaca con una prosa fresca, que a pesar de contener muchos aspectos reales, muchos dramas y desgracias, está acompañada —diría que en la misma medida— de un aire relajado, divertido, mágico y muchas veces irracional. Este conjunto de características opuestas se amalgaman en la obra y es lo que los críticos de la literatura han denominado: Realismo mágico.

La novela plantea la historia desde los antecedentes del surgimiento de una comunidad: Macondo. La obra tiene como hilo conductor el surgimiento, evolución y extinción de la familia Buendía. Una familia sostenida por las mujeres y empujada por los hombres. 

Así es que, en la lectura, asistimos a la fundación y desarrollo de Macondo, y a medida que se avanza en las páginas vamos conociendo y descubriendo la estirpe de esa familia central, los Buendía, que se crea y se recrea de generación en generación, hasta que el final llega como una ráfaga de iluminación y desamparo que por poco nos arrastra.

Pasajes hermosos, adornados con lluvias de flores amarillas, bandadas de mariposas —también amarillas— que surgen de la nada dando aviso de un secreto; sucesos irracionales, como una lluvia que dura más de cuatro años y un ser humano que vive por años a la intemperie, sentado bajo un castaño: Todo esto, así como el descubrimiento de la alquimia y la auto-proclamación de coroneles y generales, son parte de esta novela. Aunque, la auto-proclamación no sé si debería estar en este apartado a más bien en el que viene.

Por otro lado, esta novela tiene una carga de realismo cuando recrea hechos cotidianos y cuando hace denuncia social sobre un caso como la masacre de los trabajadores de la United Fruit Company. Este hecho es conocido históricamente como la masacre de las bananeras, durante la cual murieron 1800 trabajadores, según aparece documentado en: http://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_las_Bananeras, y ocurrió en 1928, en Magdalena, Colombia.

El día a día, las rarezas, el olvido, la vejez, la muerte, los desafueros, los amores y desamores de los Buendía y de los habitantes y visitantes del pueblo de Macondo, dan vida a esta maravillosa obra, que se bate en la zozobra de una guerra absurda y que, sin duda alguna, merece ser leída.

Durante la lectura puede ser útil dibujar el mapa genealógico de los Buendía, pues García Márquez tuvo la invención de que los nombres de los miembros de la familia Buendía se perpetuaran de generación en generación, con algunas excepciones y variantes en las últimas generaciones, y son varias generaciones... De modo que resulta divertido, aunque puede llegar a ser tortuoso, mantener el hilo de la historia debido a esta particularidad de la obra —sí, García Márquez refleja así un maravilloso aire travieso.


¡Diviértanse, y descubran si es verdad que los hijos de dos familiares cercanos nacen con cola de puerco!

Escrito por: Ambar Gómez 

La foto: A maidenhair (de Skyro, en Freeimages.com)