martes, 4 de noviembre de 2014

Don Quijote de La Mancha: Reseña


Don Quijote de La Mancha es una novela escrita por Miguel de Cervantes Saavedra. La novela está compuesta por dos libros: El primero se publicó en el año 1605, bajo el título: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, y el segundo se publicó en 1615, bajo el título: El ingenioso caballero don Quijote de La Mancha.

Aun cuando formalmente esa es la estructura de este libro, es en realidad muchos libros en uno, dada la cantidad de aventuras que encarnan sus personajes a lo largo y ancho de la geografía española, y dado que hoy día tenemos a la mano un volumen que contiene ambos libros.

¡Esta novela tiene, sin duda, uno de los mejores comienzos que conozco!: «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.»

Bajo la encantadora y trastornada mirada del personaje principal, un hombre de unos cincuenta años que enloqueció por tanto leer libros de caballería: Don Quijote, Miguel de Cervantes nos hace partícipes de un mundo cargado de belleza, de locura, pero también de realismo y de humor. Un mundo donde los molinos se convierten en gigantes, las mujeres comunes en princesas, los frailes en encantadores, y así, bajo esa mirada, el escritor recrea la vida de hombres y mujeres en la España de la época, que en muchos aspectos la constituyen los mismos avatares de la vida del hombre a lo largo de la historia de la humanidad. A ratos, el humor se ausenta de la obra, y viene una carga de realismo, que no dura mucho, pues la locura de don Quijote no sana, de modo que su mirada febril nos contagia durante la mayor parte de la obra, también sus inclinaciones por el bien, y su presencia estrambótica y mágica nos acompaña durante todas las aventuras que se viven, pues estas no solo se narran.

Junto a don Quijote aparece la figura de Sancho Panza, su fiel escudero, como una sombra. Este par de personajes viene a representar una especie de perfectos opuestos en equilibrio, en muchos aspectos: Don Quijote está loco, Sancho no. Don Quijote es «seco de carnes», Sancho no. Don Quijote sabe leer y escribir, Sancho no. Don Quijote usa un lenguaje muy rico y repujado, Sancho no. Don Quijote anda «con toda su virginidad a cuestas», Sancho no…

Esta obra es una pieza icónica de la literatura española y de la literatura en español, y dado que fue escrita hace más de cuatrocientos años, es muy probable que sea necesario un diccionario para comprender muchos de los nombres de las comidas, de la indumentaria y, en general, del léxico de la época; pero sin duda alguna vale la pena.

Para cerrar, le dejo esta frase a quien lea estas líneas, pues lo más probable es que sea un aficionado a leer, tal como el Quijote lo era:
«… y como soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado de esta mi natural inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía…»


Escrito por: Ambar Gómez
Para la aplicación: LibreroETC, @LibreroETC
La foto: Don Quixote windmills in La Mancha, Castille (de Paul Gill, en Freeimages.com)